No es frecuente encontrar equipos de trabajo que funcionen bien, mal dirigidos. En innumerables ocasiones he tenido oportunidad de toparme con equipos que esforzadamente consiguen alcanzar sus objetivos no sin antes pasar por tortuosas experiencias de fracasos reiterados y de incontables conflictos que podrían evitarse. Y mejor no hablemos aquí de costos!Se me dirá que en ocasiones, la gente “difícil” se resiste a ajustarse a normas o procedimientos por el simple hecho de mostrar su dureza o intolerancia. (Resentimientos quizá?) Y está bien; en ocasiones puede que sea así. Pero la mayoría de las veces esta gente “difícil” lo es a partir de incompetencias graves en materia de supervisión.
Cómo evitar que nuestra reacción a la crisis sea peor que la crisis misma.
Toda crisis tiene una parte objetiva y real que posiblemente esté ajena a nuestra voluntad y otra parte subjetiva y controlable que es la calidad de nuestra respuesta a esa crisis.
Hablar de promesas de desarrollo personal y profesional y de transformación organizacional en contextos como el actual, de crisis en casi todos los aspectos de la vida, parecería ser desatinado. Sin embargo, la histórica y anónima sabiduría nos enseña que la crisis también es oportunidad de cambio, y justamente, si tiembla el piso y las estructuras de hoy se derrumban ante nuestros ojos,...
Para que un grupo de trabajadores se convierta en un equipo de trabajo, es necesario que se presenten ciertas condiciones mínimas en la empresa y que sus integrantes modifiquen sustancialmente tanto la forma como conciben y realizan su trabajo, como también el estilo de relación interpersonal con sus compañeros.